La resiliencia se asoma entre las nubes
- matifverona
- 12 may 2024
- 3 Min. de lectura
A través de experiencias cotidianas, pueden surgir grandes reflexiones y aprendizajes. En esta publicación deseo compartirte cómo la resiliencia puede ser una gran virtud en tiempos de cambio y adversidad.

La idea de este post nació durante la rutina de una mañana de descanso en una jornada otoñal. Un sábado como cualquier otro que al levantarme, me preparé un mate, decoré el ambiente con música relajante y me senté en una reposera a la luz del sol. Al cabo de unos minutos cerré los ojos dispuesto a disfrutar los rayos del sol y a fluir con la música para conectarme conmigo mismo. No podría decir con exactitud cuanto tiempo estuve así, hasta que de un momento a otro con una suave brisa sentí que bajó la temperatura, y dejé de percibir la claridad de la luz solar en los párpados. Una nube se había interpuesto entre el sol y yo, lo que me hizo abrir los ojos repentinamente con cierto fastidio. Para mi sorpresa, lo que veo es un hermoso paisaje en el cielo (les comparto la foto que saqué con el celular aquí debajo). Todo esto me hizo reflexionar
¿Has disfrutado alguna ocasión aunque las cosas no sean como esperabas?

Cuando aparece lo inesperado
Antes de cerrar los ojos recuerdo un cielo totalmente despejado con un sol que me brindaba una calidez super reconfortante, y de pronto las nubes aparecieron para perturbar, al menos intermitentemente ese confort. A pesar de esto conseguí continuar disfrutando el momento apreciando la maravillosa vista que ahora tenía en frente. Como bajada de ese cielo ahora nublado, se me vino a la mente la palabra "RESILIENCIA". Tenía que ver con algo de la situación que se me acababa de presentar, ya que si buscamos en google, resiliencia se define como "la capacidad de adaptación de un ser a un agente perturbador". Que concepto hermoso e inspirador. Y permítanme contar una pequeña intimidad, uno de los grupos de whatsapp con mis compañeros tiene esta poderosa palabra como nombre.
En esta oportunidad, a muy pequeña escala, se podría decir que por ser resiliente y no cerrar la reposera y ponerme a hacer otra cosa cuando las nubes obstaculizaron el sol, me permitió disfrutar de un momento con esa vista que me inspiró y provocó esta reflexión. Se imaginan si a mayor escala conseguimos ser resilientes frente a todas las perturbaciones que se nos presentan a lo largo de la vida? Y a propósito digo perturbaciones y no adversidades, porque el primer término hace referencia a un cambio que no necesariamente implica una dificultad.
¿Has logrado en alguna oportunidad adaptarte a un cambio repentino? ¿Qué has aprendido?
Quiero ser resiliente!

Hay ocasiones que ser resilientes nos permite disfrutar, y hay otras situaciones que nos permite seguir adelante y atravesar obstáculos. En ambos casos, es una cualidad de un incomparable valor. Ahora bien, es una virtud que tenemos desde nuestro nacimiento o la podemos desarrollar? Yo creo que queramos o no a la larga terminamos forjándola, en mayor o menor medida, porque la vida a todos nos presenta perturbaciones/cambios, y si además buscamos progresar (o al menos no estancarnos), podemos acelerar el proceso de desarrollo de esta virtud.
Otro factor favorable es estar inmerso en un entorno dinámico, pero ojo, con esta publicación no quiero decir que recomiendo ni mucho menos que debemos estar a cada momento cambiando o desafiándonos. Todo lo contrario, cada persona conoce mejor que nadie el momento que está atravesando, y muchas veces necesitamos esos períodos de confort porque nos permiten descansar, disfrutar, reflexionar y recargar energías. De hecho, toda esta reflexión nació en un momento de confort, el punto es que creo que si deseamos desarrollar esta capacidad, hay formas de hacerlo.
¿Reconoces algún aspecto de tu vida que sea una oportunidad de desarrollar resiliencia?
Para cerrar la reflexión
Esta ocasión me ayudó a pensar que la vida, nos presenta con continuamente desafíos, oportunidades y cambios, lo que requiere una adaptación constante ¿Y la resiliencia? Considero que es una virtud que podemos cultivar a lo largo del tiempo. No se trata simplemente de sobrevivir a las tormentas, sino de gozar los días soleados y también de aprender a bailar bajo la lluvia cuando esta se presenta. Es vital reconocer los momentos de confort y disfrutarlos, sí, así como también lo es aceptar los desafíos y cambios como oportunidades de crecimiento.
Como en todas mis publicaciones, agradezco de corazón que hayas leído esta reflexión personal, y las puertas están siempre abiertas para conversar acerca de la resiliencia y qué opiniones les genera. Y quiero cerrar invitándolos a tomar momentos de reflexión, allí pueden surgir cosas realmente valiosas. Como dice Stephen Covey en su libro 7 hábitos de la gente altamente efectiva "Todas las cosas se crean dos veces. Siempre hay primero una creación mental, y luego una creación física." Nuevamente, muchas gracias, hasta la próxima!



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