Mi experiencia como bartender
- matifverona
- 15 ago 2023
- 4 Min. de lectura
Este trabajo ha sido muy importante para mí, es por eso que siempre lo incluyo en mi CV aunque no se relacione con puesto para el cual estoy postulando. Y en esta publicación te comentaré qué es lo que aprendí de esta experiencia y el principal motivo por el cual elijo siempre compartirlo cuando me postulo a un empleo nuevo.

Una de las cosas que me ha caracterizado siempre es mi curiosidad, ganas de aprender siempre algo nuevo, aunque no tenga nada que ver con otras cosas en las que haya mostrado interés anteriormente. Y esa misma curiosidad es la que ha hecho que durante el tiempo en el cual estaba cursando mi carrera universitaria me haya inscripto en una diversa cantidad de cursos, entre ellos, en un curso de barman.
Por ese entonces, a la universidad le dedicaba gran parte de mi tiempo y de mis energías y aprovechaba momentos sin cursar ni estudiar para hacer algún curso extra, estudiar algún idioma o incluso en mis vacaciones trabajaba en el comercio de mi familia. Pero llegó un momento que sentí el deseo de hacer algún curso que me permita crear algo tangible, algo que pueda disfrutar en ese mismo momento y no que sean conocimientos a aplicar en un futuro trabajo, o para complementar mi carrera universitaria.
Lamentablemente, las manualidades no eran lo mío. En la escuela secundaria tuve varios talleres y con ellos la posibilidad de aprender las bases de diferentes oficios (como la carpintería, la fundición, tornería, etc.), pero ninguno de ellos me llamó mucho la atención. Por otro lado, si bien nunca me ha gustado mucho tomar alcohol, sí admiraba a los bartenders. Me llamaba la atención ver en los bares esos cócteles coloridos y vistosos, lujosos al detalle de tener los vasos decorados con azúcar y alguna que otra fruta. Quedaba como hipnotizado al ver a esas personas preparar los mismos tragos una y otra vez con tanta dedicación, y ni les cuento si encima alguno hacia "trucos" con los elementos de preparación (flair bartending).

Con todo ese entusiasmo realicé el curso de barman, y si bien eso no me dio mucha práctica, sí me permitió a los pocos meses conseguir mi primer trabajo detrás de una barra (y cabe aclarar que también fue mi primer trabajo fijo). Me contrataron de una reconocida discoteca en mi ciudad, lo que tenía una pequeña contra, el trabajo era todos los fines de semana. Para un estudiante, o al menos para mí, los fines de semana son los principales días de reuniones y juntadas con amigos, son los días que podría disfrutar un pequeño viaje con mi familia o mi novia, los principales momentos de estudio previo a los exámenes, en fin, sabía que iba a tener que dejar de lado muchas de esas cosas. Esto es uno de los motivos por el cual en el rubro hay tanta rotación laboral, y de aquí mismo surge una de la cosas que este trabajo me permitió demostrar, un gran nivel de compromiso y responsabilidad. Hasta que la discoteca cerró sus puertas no he faltado ni una sola vez dejando de lado cada una de las cosas que mencioné anteriormente, pero el compromiso no es solo para con la empresa que me contrató sino también hacia mi mismo, por el esfuerzo de cumplir el deseo de trabajar en ese puesto que tanto admiré (aunque siendo sinceros, el trabajo en esa empresa resultó ser bastante diferente al que observaba en los bares y que tanto me deslumbraba).
Para mencionar lo segundo que valoro de este trabajo, preciso contarles que en cada una de las barras del establecimiento, dependiendo la cantidad de clientes que había cada día, había entre 1-3 bartenders y además un encargado que controlaba que se entregaran las bebidas que correspondían. En el último período, hubo menos gente trabajando para la empresa por la elevada rotación de personal que mencioné antes. Para ese entonces, mis superiores ya habían notado mis ganas y mi responsabilidad, y además les había generado confianza por lo que en muchas noches me dejaban como único barman y también como encargado de la barra.
Y si bien esto fue asombroso en cuanto a lo profesional, me quedo también con el hecho de que en muchas ocasiones los clientes me han reconocido y agradecido la atención y la cordialidad con la que eran tratados. En su totalidad, ha sido un gran empleo, un enorme aprendizaje, y una excelente manera de demostrar muchas de mis cualidades. Y a pesar de eso, en una oportunidad durante una entrevista laboral (para un puesto fuera del rubro, ya que elegí un rumbo totalmente diferente para mi carrera profesional) cuando presenté este trabajo como una importante experiencia para mí, fue menospreciado o hasta podría llegar a decir que fue tomado como burla. Pero no es una entrevista laboral acaso el mejor momento para mencionarle tus cualidades a quienes están buscando personas para su empresa? Para mí si lo es, es el momento en que los reclutadores pueden conocer sobre mi, y por eso es que con mucho orgullo en cada oportunidad que tengo menciono ese puesto y cada una de las cosas que aprendí en él.
Muchas gracias por leerme, pronto continuaré compartiendo en mi blog con muchísimo entusiasmo los aprendizajes que he tenido en cada una de mis experiencias profesionales. Hasta la próxima!



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